Partir y quebrar

5 Feb


    por Juan Laxagueborde

 

Ni siquiera caen gotas aisladas al principio;
comienza a caer un chaparrón súbito y denso.
La última luz se convierte en agua y después
en una cortina de oscuridad líquida, murmurante

Saer, El limonero real

Leemos esta novela desde el género de la relectura. Esto es, organizando las impresiones con la comodidad de la segunda vuelta. La segunda lectura conmueve y acumula. Notamos mucho más las vetas desgraciadas y perturbantes del texto. Desde esta colisión de sensaciones notamos que Partida de nacimiento, primer libro de Virginia Cosin,  es una novela luminosa. Esa radiación la apreciamos intempestivamente. El conmocionado al principio sólo balbucea y con los minutos se pone criterioso.

En algún momento del relato se  cruzan tantos otros (por supuesto: argentinos, contemporáneos, porteños) y es inevitable armar un especie de linaje desatento que se nuclea en la idea de blog. Sabemos que efectivamente la novela tuvo cierta génesis blogger. Nos disponemos a confirmar, entonces, la certeza de que todos escribimos desde -entre otras, infinitas- esa tradición reciente. Por supuesto consideramos que lo que hacemos (o intentamos hacer) es traicionarla. El libro de Cosin es eso en relación al formato blog: una posibilidad ensanchada de narrar algo que en forma de relato vulgar pasaría como cotidianeidad. La literatura que más deberíamos resaltar es la que toma a la vida cotidiana como raíz pero la trasciende emergiendo como invención. Partida de nacimiento incluye una serie de figuras que tributan a este augurio: fantasía, opacidad, carrera multipolar contra la vida y sus fastidiosos progresos.

Lo que más conmueve es una cantidad de palabras e imágenes que indican, quizá, el plano mayor de la historia, su atmósfera: todo lo que un hijo sustrae de nuestras esperanzas libertarias, todo lo que normaliza. Pero a la vez los hiatos angustiantes que deja la propia existencia de una vida nueva que acata nuestras órdenes. y de la que inevitablemente dependemos cíclica y cotidianamente.

 Además, pese a esa suspensión de las contingencias vitales que un niño gesta, está, contrariamente (claro: también es una novela sobre paradojas) la idea de que hay algo de mágico en no aprovechar el tiempo. La fantasía de refunfuñar contra su ostracismo, de ningunearlo. El deseo de pulular existencialmente convencidos de la inevitabilidad de todo, menos de la libertad. Obstinarnos con insistir en las desataduras.

Y nos dice entonces que no es posible el proyecto monogámico. No. Tampoco el hogar. Tampoco el positivismo normalizador e higienista. Todo se desvanece, o la narradora forzosamente urge en desvanecer las quimeras de una escena que aparece como blanquecina y doméstica, pero que se contamina de juguetes desparramados, comidas en mal estado y pacaterías etarias de las que reniega.

Hacia el final, esas opacidades poco dispuestas al ocio, pero siempre fundadas en un amor desmesurado a la vida (de una hija, de uno), enarbolan un remate para todas estas palabras: “Lo cotidiano es el hueso de la felicidad”. Y puede ocurrírsenos, lectores entrometidos en las metáforas, frágiles exégetas en relación a la incursión final de la protagonista a la verdulería amiga: si las cerezas no tuviesen ese carozo ínfimo, empalagaríamos, todos, nuestros estómagos con ellas. El comentarista se ve siempre tentado a imaginar la reescritura y el plagio tácito de los textos que lo inquietan.

Entonces: lo “murmurante” del epígrafe hila con la sensación de  que lo que irradia luz, en las páginas de la novela, es una vida arrebatada en sus conclusiones sobre cómo la condicionó  el estado en que se encuentra mientras relata: una mujer al alcance de rodear con prudencia toda su vida. Desmenuzarla. Oscurecerla al extremo para encontrar los abanicos más coloridos y profundos del existir. Porque, entonces, una vida no vale sino es una vida para sí. Esta nueva vida es una forma del nacimiento y es también una partida.

Partida de Nacimiento

Virginia Cosin

Entropía

2011

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s

A %d blogueros les gusta esto: